sábado, 8 de mayo de 2021

Nadando

 Mi cabeza se hunde en el agua

de tus lágrimas y nada en ellas.

Siento placer en la sal que moja

mi cuerpo, en el azul de la luna.

Escucho el eco de las burbujas

que arrastran mis manos y

abandonan mis pulmones.

Veo las líneas rotas por el tiempo

y cuento las grietas que han dejado 

las tardes de aquellos jóvenes alegres.

Toco con mis dedos blandos las ondas

que provocaron tus piedras infantiles

de niño furioso ante el mar solitario.

Mi cabeza se hunde en la tormenta

los erizos sales de su escondite y

miro al horizonte de colores.

El mundo se ha dado la vuelta,

todo está al revés o quizás

es mi cabeza que va a la deriva

del cangrejo, sin entender.

lunes, 12 de abril de 2021

Rutina

Me levanto rápido.

El reloj me despierta con un aullido.

Camino.

En la cocina huele a agua hervida
y a tu cuerpo.

Camino.

En el ascensor miro tus huellas
Coches, semáforo intermitente, ruido.
Soledad camina
hacia la ventana donde las mariposas dejan
su sangre derramada.

Camino

Huelo tu cuerpo
Frente a la trémula luz
nos dormimos.

sábado, 3 de abril de 2021

Finales de mes

 El tiempo se ha comido los zapatos con los que tanto paseabas por las calles recién fregadas del amanecer.

 Aún hay niños corriendo por el parque, jugando a la guerra que no conocen, que está por venir. 

El sol sigue iluminando aquellos días que pasan en silencio, sin hacerse notar.

El reloj siempre tiene hambre, mastica constantemente, a trozos pequeños, pedazos de mi carne, hinca sus colmillos en los músculos más duros por naturaleza. Y así, me vence, me domina su impaciencia.

Tengo que vomitar vida.

Tengo que abrazar las notas rítmicas y hermosas que toca tu corazón.

Tu corazón, colibrí alegre y azul, inquieto ser que busca ser aire. Y así late, como el aire, como si fuera a veces viento, otras brisa sencilla y amable.

Tendría, antes de que se me haga tarde, que escribir todas las cosas que no te digo, porque nos apremia la mañana y la noche nos espera cansada. Esas cosas que creo que sabes pero nunca pregunto. Cosas sencillas, banales.

Tengo volver a la playa infinita. 

Los bañistas eran simples sombras minúsculas en la distancia. Caminar sin tregua por la playa sería buena idea, hasta sentir las piernas cansadas y sentarnos en la orilla y dejarnos llevar por el mar, sus constantes olas y, quizás morir, a finales de mes.

sábado, 27 de marzo de 2021

Tiempos modernos

 ¿Quién sabe?

Quizás si consigo empujar la tarde como si fuera un mueble molesto, consigo que abril llegue pronto y, con él, las cigüeñas cálidas que amontonan objetos sobre las altas torres de las iglesias a las que ya  casi nadie va.

Quizás el cura, o el alcalde decidan entonces derrumbar los nidos o moverlos a otra parte para que, entonces, no dañen el delicado tejado de tan antiguo edificio.

Quizás así, los feligreses vuelvan a los bancos a hincar sus rodillas reumáticas para saber, con el dolor, lo que Jesús sintió en la cruz, y las cigüeñas, aturdidas, se enreden con los cables de telefonía y alta tensión, tan necesarios para la modernización de la población.

Sin tecnología, no somos nada, pero sin cigüeñas no llegará abril a cubrir mis brazos con su abrigo de flores y fragancias.

viernes, 19 de marzo de 2021

Después

 Después de todo

después de mis manos

están tus brazos.

Tras mis lágrimas

tus ojos.

Después de todo.

Caminar Juntos

 A tu piel le gusta mi piel

No me coges de la mano,

ni me encuentras los dedos

para saber que todo va bien,

Pero tu piel se pega,

como corales a las rocas.

Tu piel habla de caminos

que retan a los sueños

a los que no pertenecemos.

Porque morir es una aventura

que parece prematura

se nos ha hecho tarde para vivir

y tu piel se deshace

se convierte en polvo de mariposas

entre mis brazos frágiles.

El Pirata

 Tus manos son de agua

ondas iluminadas por estrellas de verano

navegando sobre las olas que buscan una isla solitaria

para poder llorar al amor perdido

de la sirena seductora de plata

que con sus hermosos dedos 

te arrancó el alma en aguas lejanas.

miércoles, 10 de marzo de 2021

CUENTO MUY CORTO

 

Nunca me olvidaré de tus ojos, fijos en el cielo estrellado. Dos pozos de silencio, dos planetas implorando: “Dime al menos que te gustan mis zapatos, mi pelo o mis manos.”

Solíamos sentarnos frente al televisor, con el teléfono en la mano o el ipad conectado, pendientes de internet pero también bebíamos el café amargo de nuestras soledades, mendigábamos un poco de piel.

Después estábamos en el ascensor y cuando iba a decir algo, me ignoraste. Luego tu dijiste algo, pero no me di cuenta.

Así fue. Nos necesitábamos, pero no estábamos.

 Decidí salir del edificio y de nuestra vida.

DESAYUNO CON DINOSAURIOS

 

El dinosaurio de la esquina lleva una tienda con flores. No sé qué vende.

Su boca pintada de rosa se mueve rápidamente mientras engulle la tortilla

Y mira sospechosamente la taza donde derramo mi silencio.

Hay un hombre de boca hueca que fuma su cigarro tranquilamente, sin dejar de observarme,

No sé qué piensa. No importa. Su corazón late fuerte dentro de su pecho muerto.

Y ahí sentado me dibuja a su antojo, sin miramientos.

Y yo me canso.

 Si tuviera la fuerza necesaria, le gritaría, le pegaría, le mataría.

Pero eso no estaría bien.

He decidido terminar mi café de la mañana,

Como siempre digo adiós y dejo atrás los fantasmas.

domingo, 17 de enero de 2021

Corre

 No hay tiempo, amor

para las palabras ni para sentir.

No hay tiempo, amor

para el café de tu amargura

sobre la mesa.

No hay tiempo, amor

para las lágrimas de dolor

ni para el grito de locura

Corre, no te detengas,

sigue viviendo sobre la carretera cruel y áspera.

Corre, no me esperes,

dame la mano sólo cuando te detengas

y acelera.

viernes, 8 de enero de 2021

historia de recuerdos

 

Tiras de volantes verdes marinos, rosas, gatos escuálidos, olas altas como montañas, colgados de la pared de la casa. Huele siempre a sal Incluso las sábanas blancas.

                        El mar parece dormido, los barcos anclados, el viento no llega esta tarde. Lamidas todas las rocas por una boca insaciable. Desde el patio donde se acumulan las macetas desconchadas, se percibe la tarde columpiándose  en las colinas de la orilla.

                        Desde el patio donde quedaron atrapados los insectos del verano se evocan los soles que iluminaron tantos días espantando diablos, soñando detrás del patio.

                        Huele a sal, a pesar de los árboles desaparecidos y de los perros aplastados por la prisa; sigue oliendo a sal.

                        Tras la puerta entornada la luz penetra, violando la intimidad de la soledad, arrebatando la virtud del silencio. Cuando la luz entra, los niños se levantan, espían los pecados que no perdonarán nunca. Tras la puerta entornada también huele a sal, a primer sabor, a primer beso prohibido e incestuoso. También huele a orilla: miles de gaviotas devorando montañas de basura.

                        Puede que se continúe este paisaje hacia los lugares más remotos y lejanos, puede que nunca encuentre la casa la puerta abierta, para liberar la lluvia comprimida en las habitaciones.

                        Puede ser.

                        Sin embargo ya no queda nadie. Todos huidos, y en la rápida lucha se dejaron ropa, libros, pensamientos, como restos de una batalla; esparcidos por los rincones.

                        Murieron los niños. Solo quedan ecos de sus voces. El llanto solitario de uno que tiene hambre, el despreciable gesto del que no comparte la crueldad de los niños también se quedó pegada a los retratos.

                        Tras el único ojo asombrado del alcohol se quedó el gesto afectuoso, el último que vio la boca de la niña.

                        Tras todos esos vidrios rotos puede que se encuentre el amanecer escapado. Ese amanecer casi perfecto, estallando colores que nunca pudieron ver mis ojos en aquel entonces.

                        En la lejanía, se oye la música, invadiendo las entrañas  de las lagartijas del jardín.

Poemas desde mi ventana 2

 Veo tu boca enorme engullendo mi corazón,

igual que Saturno a su hijo.

Derramo mi sangre para saciar tu sed de ser,

de estar aquí conmigo.

Desato mis venas sobre tus manos 

para que seamos libres,

libres del mundo que nos amordaza

Poemas desde mi ventana

 El tiempo lo inventó un señor.

Nos quiso hacer esclavos del recuerdo y la ilusión.

Entonces, se convirtió en un niño travieso

que juega con mis ojos y borra mi corazón

Ahora camina por las calles de mi barrio,

sin pudor, desnudo, enloquecido y envejecido

cantando aquella canción.

martes, 24 de noviembre de 2015

Has dejado

Has dejado las huellas de tus besos en la arena
y un perro abandonado bebe del pozo que queda.
Has dejado horas de silencios apilados
en las estanterías empolvadas
donde las páginas amarillentas
mastican tus palabras.
Has dejado una sombra infantil debajo de la mesa
donde se comía de primer plato Miedo,
de segundo Noche
y de postre Sueños.
Has dejado la luz encendida
porque sigues escuchando los pasos de la pesadilla
monstruo distante e inacabado,
que quiere terminar el dibujo de tus ojos
que huyen siempre,
corren hacia adelante.

miércoles, 14 de octubre de 2015

AQUÍ Y ALLÍ

Aquí las olas se peinan los cabellos en las rocas,
rendidas a la tormenta
y allí  barcas con estrellas
iluminan a las sirenas que se ríen con la luna.
Aquí tus dedos nudosos
de árbol viejo canta a la luz de una hoguera
y allí tus brazos morenos
tiran de la red llena de sueños.
Aquí tus ojos son negros,
inundados de largas noches de fríos inviernos,
inmensos montes cubiertos de blanco
y allí son verdes esmeraldas marinas,
reflejos de niños desnudos
jugando a las canicas.

Aquí y allí.
El mundo es pequeño.
Sale el sol, aunque un poco más tarde,
y su luz ilumina de distintos colores los paisajes, las casas,
que aquí son de la tierra
y allí son del cielo.
Aquí y allí,
las historias de los hombres son las mismas
aunque las cuentan distintos abuelos.
Aquí ellos tienen el aullido del lobo
calado hasta los huesos
y allí el grito del maíz seco.

Aquí y allí.
Somos lo que somos
aunque nunca nos ponemos de acuerdo

martes, 22 de septiembre de 2015

La brisa del mar

La brisa del mar trajo
ecos de tu aliento,
palabras que fueron
regaladas a la luna.
Y ahora las busco
entre las piedras.

¿Dónde las dejé?.

Repaso mis pasos,
deshago lo andado.
También he perdido el paisaje,
nada es como lo recuerdo.

Por eso creo que
es la brisa del mar
que me engaña
y me hace creer
que era lo que no era,
que nada es como lo recuerdo,
que sólo sueño y me pierdo
entre sábanas despiertas
de confusas fotografías.

viernes, 18 de septiembre de 2015

En la cabeza

Tengo en la cabeza un nido de cigüeñas que,
cada año, me traen arena de la playa y
conchas, estrellas de mar, trozos de barcos pirata,
monedas de reinos lejanos, huesos de hombres
ahogados, cadáveres del pasado.

Empieza a cambiar el tiempo y ellas se van,
pero me dejan sus sueños
enredados en mi pelo creciendo
y creciendo como las olas
de un temporal

lunes, 17 de agosto de 2015

El loco se hace invisible

Nadie te ve.
Nadie te huele.
Nadie te toca.
Nadie te chupa.
Nadie sabe si vivo
Nadie si muerto.

En la habitación devorada por el silencio,
el tiempo se pasea entre los muebles.
El pelo se vuelve gris y los ojos
hundidos en arrugas de olvido.

Las hojas del calendario pesan
y la tarde se pasea cansada
de esperar su muerte.

viernes, 14 de agosto de 2015

volverás

Creo que volverás
con los zapatos limpios
y el traje gris de los domingos
en el tren vacío de un verano apolillado.

Volverás,
comiendo naranjas dulces
por la misma calle
donde un día paseamos.

jueves, 13 de agosto de 2015

Ya nadie....

Ya nadie vende su alma al diablo
ser asesinado en primaveras multitudinarias.
Se quedó pegado al papel del cuadro centenario.
Cada día nuestros ojos se alejan más
de la montaña, del Cáucaso.
Celeste, sólo celeste importa
y el deseo loco de volar como pájaro sanguinario.