domingo, 27 de marzo de 2011
carta a un desconocido
No me siento hoy capaz de contarte, mi querido amigo, decirte quién soy. Porque detrás de mis pupilas una voz agoniza. Soy pájaro hoy y gusano mañana. Soy serpiente hoy y buitre mañana, porque cambio de piel y en cada desayuno me desprendo de mi cuerpo. Luego, es el caprichoso azar lo que me convierte en alimaña. No tengo fuerzas para confesarte, querido amigo, quién soy esta mañana.
miércoles, 23 de marzo de 2011
Poesía de silencio
Aunque mi palabra es incapaz
de traerte,
ahora que no estás y que te necesito.
Aunque si grito otra vez tu nombre
mi voz se pierde
en la ciudad.
Ofrezco la flor, la boca manchada
de leche junto a mi pecho
y este vacío que es útero de amor.
Esta poesía de silencio.
de traerte,
ahora que no estás y que te necesito.
Aunque si grito otra vez tu nombre
mi voz se pierde
en la ciudad.
Ofrezco la flor, la boca manchada
de leche junto a mi pecho
y este vacío que es útero de amor.
Esta poesía de silencio.
domingo, 13 de marzo de 2011
TU RISA
Me gusta perderme por esas calles
donde suena tu risa.
Son tan floridos los balcones
donde dormitan los vecinos.
Tan oscuras las paredes desconchadas
donde dibujan los niños.
Tan suaves las luces de las casas
donde viven los sueños.
Me gusta perderme
y no encontrarme.
Son tan espléndidos azules
los ojos múltiples de los insectos de verano,
tan rayados los cielos de la carpa teatral.
Me gusta olvidarme
y me olvido.
Andando por esas calles
donde suena siempre tu risa.
Tan sola. Tan eco. Tan quieta. Tanta risa.
Tu risa y mi risa.
donde suena tu risa.
Son tan floridos los balcones
donde dormitan los vecinos.
Tan oscuras las paredes desconchadas
donde dibujan los niños.
Tan suaves las luces de las casas
donde viven los sueños.
Me gusta perderme
y no encontrarme.
Son tan espléndidos azules
los ojos múltiples de los insectos de verano,
tan rayados los cielos de la carpa teatral.
Me gusta olvidarme
y me olvido.
Andando por esas calles
donde suena siempre tu risa.
Tan sola. Tan eco. Tan quieta. Tanta risa.
Tu risa y mi risa.
miércoles, 16 de febrero de 2011
en blanco y negro
Las luces flotan
dibujadas perfectamente
en línea recta.
Blancas, muy blancas.
Y si cierro los ojos
ahí siguen.
Porque me han dejado un intenso
color blanco
en mis párpados.
Blancos, muy blancos.
Y la toco
ahí siguen.
Porque su vestido es blanco,
muy blanco.
Lo mejor será dormir.
dormir en negro.
Buscar el agujero negro
donde parece que se esfuma
mi vida.
Y taparlo con el tapón del lavabo,
que es negro,
muy negro.
Podría intentar escribir con tinta
negra en el cuaderno
negro de mis sueños.
Pero no puedo.
No tengo manos,
ni pies.
Soy un monstruo dibujado en blanco,
tan blanco
que desaparezco entre sábanas ásperas
pero blancas,
muy blancas.
dibujadas perfectamente
en línea recta.
Blancas, muy blancas.
Y si cierro los ojos
ahí siguen.
Porque me han dejado un intenso
color blanco
en mis párpados.
Blancos, muy blancos.
Y la toco
ahí siguen.
Porque su vestido es blanco,
muy blanco.
Lo mejor será dormir.
dormir en negro.
Buscar el agujero negro
donde parece que se esfuma
mi vida.
Y taparlo con el tapón del lavabo,
que es negro,
muy negro.
Podría intentar escribir con tinta
negra en el cuaderno
negro de mis sueños.
Pero no puedo.
No tengo manos,
ni pies.
Soy un monstruo dibujado en blanco,
tan blanco
que desaparezco entre sábanas ásperas
pero blancas,
muy blancas.
sábado, 8 de enero de 2011
la canción del loco
Ya no volverás a ir tras el salto
huracanado del atleta sol,
aunque rompas con tu ira,
amor,
los remos marinos de las naves,
sabes que no volverás.
Ya no calzarás las sandalias
azules del peregrino verano,
aunque te empeñes
ya te irás,
amor,
hacia los cauces rápidos
de tus sentimientos
de loco extraviado y caminarás
jugando con el otoño
entre olmos amplios y borrachos.
huracanado del atleta sol,
aunque rompas con tu ira,
amor,
los remos marinos de las naves,
sabes que no volverás.
Ya no calzarás las sandalias
azules del peregrino verano,
aunque te empeñes
ya te irás,
amor,
hacia los cauces rápidos
de tus sentimientos
de loco extraviado y caminarás
jugando con el otoño
entre olmos amplios y borrachos.
visión del loco I
He buscado las plumas
del intrépido búho nocturno.
Apenas una yacía
en la palma del jardín pequeño
y las otras,
fieles al viento.
Y aquí está el ave,
desnuda y muerta.
Le robo los ojos,
el silencio cauto,
la soledad cierta.
del intrépido búho nocturno.
Apenas una yacía
en la palma del jardín pequeño
y las otras,
fieles al viento.
Y aquí está el ave,
desnuda y muerta.
Le robo los ojos,
el silencio cauto,
la soledad cierta.
sábado, 16 de octubre de 2010
muerte rápida
Hace ya algún tiempo que no me miro
al espejo. La carrera de la vida,
el duende de lo cotidiano,
el río de aguas rápidas
aceleran las mañanas cuando,
aún en la oscuridad,
busco el disfraz.
Pero hoy, he decidido respirar hondo
y hurgar
en esas nuevas arrugas,
en las canas que, desde hace algún tiempo,
asoman detrás de las orejas cansadas.
Hoy, he pensado que voy a intentar
ser aquella joven de ojos agrandados
por la sorpresa de las constantes flores.
Hoy quiero mirar a ese espejo del baño
y abrir el alma que se agazapa
detrás de la luz apagada.
Tal vez es locura.
Insensatez.
Quizás es una muerte rápida.
al espejo. La carrera de la vida,
el duende de lo cotidiano,
el río de aguas rápidas
aceleran las mañanas cuando,
aún en la oscuridad,
busco el disfraz.
Pero hoy, he decidido respirar hondo
y hurgar
en esas nuevas arrugas,
en las canas que, desde hace algún tiempo,
asoman detrás de las orejas cansadas.
Hoy, he pensado que voy a intentar
ser aquella joven de ojos agrandados
por la sorpresa de las constantes flores.
Hoy quiero mirar a ese espejo del baño
y abrir el alma que se agazapa
detrás de la luz apagada.
Tal vez es locura.
Insensatez.
Quizás es una muerte rápida.
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